Aunque los eventos El Niño y La Niña se caracterizan por el calentamiento o el enfriamiento de la temperatura de la superficie del Océano Pacífico, ellos también son asociados con cambios en la dirección del viento, presión y patrones de lluvia
y en las condiciones de la termoclina en el océano Pacífico.
En condiciones normales el calentamiento del agua se encuentra en el Pacifico Occidental así como la gran cantidad de lluvia. Los vientos alisios cerca de la superficie del océano viajan de Este a Oeste cruzando el Pacífico.
Durante El Niño por diferencia en la presión atmosférica los vientos alisios se debilitan, aumenta la temperatura de la superficie en el Centro y Este del Pacífico y las lluvias se concentran hacia el Este.
Durante La Niña se podría pensar en una mejora de las condiciones normales, durante este evento los vientos alisios se fortalecen, se produce un enfriamiento por encima de lo normal de la superficie del océano, extendiéndose hacia el Oeste y Centro del Pacífico y las lluvias se concentran en el Oeste.